Ayer por la tarde fui invitado a acudir al mítico estudio 1 de la Cadena Ser en Madrid. Allí, en La Ventana, estuve charlando un buen rato sobre la vuelta al mundo y sobre minube. Para mí fue algo muy especial. Yo me he criado escuchando La Ventana. Nunca olvidaré como, con 16 años, perdí una tarde de clase por ir a este mismo estudio a ver a Javier Sardá, en su mejor momento, haciendo en directo este fantástico programa. Vale, tampoco olvidaré que estaba en el estudio Aitana Sánchez Gijón y todo ayuda.
Pero yo, entonces, ya tenía claro que quería dedicarme a esto de contar cosas. Lo sabía desde niño. Aquel día aún me quedó más claro. Yo quería estar en ese asiento y delante de ese micrófono.

Más tarde fui un par de veces también a escuchar El Larguero e, incluso, hace un par de años, tuve la suerte de acudir para entrevistar a Paco González y Pepe Domingo Castaño y vivir con ellos una tarde de Carrusel Deportivo.

Ayer cumplí, por tanto, otro sueño. Aunque del lado contrario al imaginado en aquellos delirios juveniles, la experiencia fue magnífica. Ahí estaba yo, en ese lugar por el que han pasado a lo largo de los años tantas figuras de la radio española, tantas noticias contadas, tantas historias. En esa mesa “en U” al lado del piano negro. En ese micrófono amarillo, central, con la “pecera” enfrente. Con los cascos puestos y dispuesto a contar mis vivencias.

Podéis escucharlo aquí abajo.