casa rosada

Es increíble lo rápido que la realidad se convierte en historia. Es sospechosamente veloz la transición entre la preocupaciones y los recuerdos.

Si antes de irme lo que más oía era un “qué cabrón”, desde que he regresado lo que más preguntan es “qué es lo que más te ha gustado”. Y la verdad es que no es fácil contestar a eso. Lo que a priori parece una respuesta de lo más sencilla, a la hora de la verdad no creáis que hay una forma así instantánea para asimilar tantos momentos y decantarse por algunos. Son tantos días, tantas ciudades, tantas personas, tantos lugares, tantas preocupaciones y tantos recuerdos que el cerebro lo asume más como un todo que como algo independiente.

Sin embargo, según se va enfriando esa parte de la mente que amontona las sensaciones, poco a poco van saliendo a flote esos recuerdos inolvidables. Esos pequeños detalles que hacen que tu cabeza genere una especie de ránking de lugares selectos.

Mi ciudad favorita de las que he visitado ha sido Buenos Aires. Como contaba por aquí, seguramente haya influído en esa decisión inconsciente el hecho de mi pasión por cierta cultura argentina; no lo sé. Pero de verdad es que me llevé unas sensaciones fantásticas. De la gente, del ambiente, de las calles, de la vida… Seguramente, Nueva York se encuentra en el segundo lugar del cajón. Y creo que va ascendiendo poco a poco para ponerse casi a la par. Manhattan tiene algo especial que te atrapa. Y creo que el bronce es para Londres.

skyline nueva york

Pero no todo ha sido ruido y asfalto. Afortunadamente, he podido visitar lugares históricos y bellezas naturales que me han dejado de piedra. En este aspecto, la medalla de oro es para el Cañón del Colorado. Por la experiencia de sobrevolarlo en helicóptero y porque realmente es un lugar totalmente increíble. También me fascinó absolutamente el Cristo de Corcovado en Río de Janeiro. Estar ahí arriba, parado y mirando al infinito es de esas sensaciones que no se pagan con dinero. Y no me olvido de mi primer día en Bangkok visitando los templos y navegando por el río.

Cañón del Colorado

Uff… Recuerdos.