Llegamos a Jordania un sábado de madrugada, a Ammán. Pero poco puedo contaros de eso. Fue lo que se dice llegar (tarde, por cierto), dormir y levantarse para el día siguiente. El primero de verdad.

En muchos de los viajes organizados que te llevan a Jordania, como los de Dahab Travel, es habitual partir de camino a “la ruta de los castillos”. No está lejos de Ammán y te llevan a conocer los restos de algunas construcciones antiguas del lugar. Pero nosotros nos decidimos por acercarnos directamente a la zona del Mar Muerto. Juan Luis, que contaba ya su octava visita al país hachemita, lo que demuestra siempre en descubrejordania, sugirió hacerlo así y así se hizo.

Y mereció la pena. El atardecer en el Mar Muerto es algo que no tiene precio. Sobre todo si buscas buena luz para hacer buenas fotos y grabar vídeos (ya os contaré, ya).

El Mar Muerto es prácticamente un lago salado que separa Jordania de Israel (de hecho, se ve en la otra orilla) y que, como sabéis, tiene unas propiedades que lo convierten en único: tiene un 35% de salinidad más que el resto de los océanos, lo que permite que el ser humano flote de forma natural. Además, sus aguas son medicinales y son aprovechadas para realizar cremas, geles…

Desde Ammán hasta el Mar Muerto hay algo menos de una horita de viaje por carretera. La zona de los hoteles (resorts en general) se encuentra pegada a la carretera y con acceso a playas privadas, pero está bastante aislada de la “civilización”. Vaya, que si pretendes salir a dar una vuelta por las cercanías, lo llevas claro. Pero tampoco es la idea. Ir para allá es ir a relajarse y disfrutar del sol, del hotel y de las playas. Sabiendo que uno va a eso, el lugar es ideal.

Nosotros estuvimos en el Hotel Marriot Jordan Valley. Y sólo puedo hablar bien de él. Es una auténtica maravilla. Si podéis alojaros allí, es más que recomendable. Su ubicación, el trato del hotel, las habitaciones, las piscinas con varias temperaturas, el Spa, la playa privada… Sin duda uno de los mejores hoteles en los que me he alojado.

Lo cierto es que este primer día fue bastante tranquilo, la verdad. Nada que ver luego con el resto del viaje, mucho más dinámico y movido. Al no estar de lleno en ninguna zona “de población”, todavía no pudimos entablar conversaciones con la amabilísima población local, conocer sus costumbres, etc. Pero de eso ya os iré contando algo más en los próximos post…

Ya iréis viendo todos los vídeos y las fotos que hemos ido sacando gracias al apoyo de la CAN. Los puedes ir viendo ya en mi perfil de minube.

Aquí os dejo la visión de Juan Luis en descubre jordania.